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Blanco y black, ¿falsos amigos?

20 Nov

A primera vista parecen antónimos mas, tras una breve inmersión de paleólogo en un mar de sonidos congelados por medio de la escritura, infiero que ni siquiera se trata verdaderos amigos que siguieron senderos afines, son un alter-ego recíproco, mal que les pese a algunos. Dos caras de la misma moneda, ¿qué significa estar sin blanca? ¿Por qué se parece tanto al alemán (ich bin völlig blank) si el alemán no sufrió tan magno alud de latinismos como el inglés?

Gracias a los estudios lingüísticos de la actualidad sobre el pasado de nuestras lenguas no resulta muy difícil acceder a raíces indoeuropeas sin necesidad de ser experto en cada rama del árbol familiar. Bhleg es la palabra que nos concierne, significa literalmente “brillar”, ¿y qué reluce con luz propia? No unas monedas metálicas, sino el cegador fuego. El sonido aspirado /bh/ pierde fuerza y se simplifica a /b/ en el oeste de Europa, mientras que en el este pierde sonoridad y se transforma en /ph/. Prender fuego en griego es φλέγω, phlego, de donde derivan flame (llama), inflamable, flamígero, etc. Pero atengámonos al camino occidental para evitar desorientarnos. Íbamos por algo parecido a bleg, resulta que el sonido /g/ al final de palabra tiende también a perder sonoridad y convertirse en /k/, esto lo sabe bien cualquiera que sepa alemán, aunque no es un fenómeno exclusivo de este idioma moderno. La /e/ si es corta, no acentuada o ambas cosas la solemos pronunciar esforzándonos menos, con la boca más abierta y relajada, lo cual provoca un desplazamiento del punto de articulación hacia atrás y emitimos así una mezcla de /a/ y /e/, resumiendo, tenemos /blæk/, ¡vaya! ¿No se pronuncia así negro en inglés? Pero no anticipemos, antes de llegar a Britannia tras muchas migraciones, el término pasa por Roma, no todos los caminos acaban ahí. Los romanos entendieron que aquello que brilla con intensidad deslumbra saturando las retinas de colores y el cerebro interpreta que estás flotando en un perfecto blanco etéreo previo a la oscuridad de la ceguera que provoca, así como una incandescente blanca llama deja ceniza negra. De ahí que al español nos llegase en un sentido, a los anglosajones en otro, un verbo latino que significaba brillar y, en consecuencia, aludía al color blanco usado vulgarmente, teóricamente la palabra culta en latín era albus (albino, Alp+traum (fantasma+ensueño: pesadilla), etc.).

Por otro lado, si la palabra inglesa proviene del latín, ¿de qué manera se referían al color negro los pueblos de habla germánica anteriormente? Schwarz en alemán, svart en sueco, svartur en islandés… ¿y en inglés? Pues igual, swart, en la versión original de Beowulf se puede leer su forma declinada: sweartum nihtum (en las noches oscuras/negras/carentes de brillo estelar). Todas estas palabras provienen de su̯ordo, indoeuropeo que designa algo sucio/tapado, como las estrellas en una noche nublada. El término llega al español también (sórdido), pese a que denominemos el color bien con el término latino negro, de raíz indoeuropea nekw/noche (negrura, negroide, negruzco), o bien con el término griego μαύρος, mauros, del indoeuropeo mor; moro, originalmente persona de piel negra; moreno, de pelo negro; mora, baya negra, etc. ¿Es casualidad entonces que en sueco mörk signifique oscuro?¿Que myr en el mismo idioma, moor en inglés arcaico, signifique pantano, cenagal, turbera?

Y así podría uno seguir tirando del hilo indefinidamente pero se ha de concluir para escribir otro día. A ver qué conclusión sacamos entonces: ¿quién tiene más razón, el niño que cree que black es blanco o el profesor que, a menudo con un inglés mediocre, insiste en que son falsos amigos?

El fantasma, blanco sobre negro, de Karl Wihelm Diefenbach: Die Erscheinung, 1890

El fantasma, blanco sobre negro, de Karl Wihelm Diefenbach: Die Erscheinung, 1890

Diccionario indoeuropeo: http://dnghu.org/indoeuropean.html

Otra opción: http://starling.rinet.ru/cgi-bin/query.cgi?basename=\data\ie\pokorny&root=config&morpho=0

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5 comentarios

Publicado por en 20 noviembre, 2015 en El lenguaje

 

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5 Respuestas a “Blanco y black, ¿falsos amigos?

  1. soynube

    1 abril, 2016 at 10:54

    Me costó un poco seguir la explicación, pero me parece muy interesante!!
    Entonces, si he entendido bien, el “black” inglés saca el significado de “negro” a través de la interpretación romana del brillo que te ciega, ¿verdad? Es decir, ¿a influencia romana les llevó la palabra “black” con el significado “negro”?
    Otra pregunta si no es molestia: Cuando dices que en español nos llegó esta palabra en otro sentido, ¿te refieres a que la palabra bhleg evolucionó a “blanco”? –esta parte me pareció muy confusa-
    Quedo atenta!
    Rosa

     
    • sprachweiser

      1 abril, 2016 at 21:11

      ¡Hola, Rosa! Gracias por tu comentario, soy consciente de lo confuso que puede ser. Ese día estaba inspirado y me salió una explicación más poética que pragmática. Hay cosas de las cuales no se percatará mucha gente, pero no son importantes. Has entendido bien lo que preguntas. Tanto black como blanco son cognados, es decir, tienen un mismo origen etimológico. El problema, o lo bonito – según perspectivas-, es lo subjetivas que pueden llegar a ser las lenguas, sobre todo en el terreno abstracto. Unas palabras cambian de significado pero no de forma, otras lo contrario, la mayoría ambas, como es el caso. No debe sorprendernos que una evolucione en varios sentidos y estos aparenten ocasionalmente ser contrarios si se desconoce cómo se llega a tal punto. Ejemplo: la raíz sánscrita “car-” puede significar tanto “vivir/estar” (aunque más común es “jiiv-“) como “moverse/dar vueltas”. Parece contradictorio pero si uno es nómada, por muchas vueltas que de, al final no sale nunca de un territorio que habita, he ahí la relación con lo estático. “Car-“, según los expertos, es la misma raíz que aparece en “terri-COL-a” o en griego “ciclo”. Todo esto hay que estudiarlo en cualquier caso con cuidado, el indoeuropeo es una lengua reconstruida. Por otro lado black y blanco no pueden ser falsos “amigos” porque eso implicaría distintas raíces. Espero haberlo aclarado un poco. Pregunta, no obstante, si algo te parece aún confuso.

       
      • soynube

        5 abril, 2016 at 07:06

        Muchas gracoas por tu respuesta! Me parece muuuuy inyeresante este tema! Ojala sigas haciendo mas publicaciones como ésta 🙂

         
  2. Antónimo

    20 febrero, 2017 at 11:46

    Hola, ante todo felicitaciones por el blog. Me encanta el tema y la forma que tienes de exponerlo.
    En mi opinión, en este artículo tan interesante no queda en absoluto clara la traslación del significado “blanco” a “negro”…. Hemos visto muchos casos de palabras que cambian radicalmente de significado, incluso a su opuesto, pero mientras los cambios “esperables” merecen normalmente una explicación corta, los cambios radicales habrá que explicarlos con detalle. Y observo que lo único que expones es que de fuego se pasa a ceniza, si no he entendido mal… ¿Es etimo-fantasía o hay algún indicio de esta mutación?

    Y otra cosa, dices “Prender fuego en griego es φλέγω, phlego, de donde derivan flame (llama), inflamable, flamígero, etc.”; ¡ya bastante vanidad tienen muchos griegos, creyendo que todo lo que hablamos viene de su lengua, en vez de compartir un origen común!
    Análisis es una palabra griega que nos ha llegado a través del latín… pero ¿flame? ¿Flamma viene del griego?

     
    • sprachweiser

      3 marzo, 2017 at 15:49

      ¡Hola! Gracias por tu comentario, me alegra que te guste. Soy consciente de que en esta entrada no me quedó clara la explicación, procuraré no perder ese aspecto de vista en futuras entradas aunque pretenda escribir algo breve y sugerente. En teoría la interpretación que quería explicar es que ambas palabras vienen del verbo indoeuropeo para “brillar”. Por un lado, las cosas que brillan suelen ser de colores claros, el blanco es el color que más luz refleja, por otro algo que brilla con intensidad puede cegar, haciendo que lo “veas” todo negro. No sé si ahora está más claro ese cambio a algo complementario, más que a algo opuesto. Cuánta certeza o fantasía hay en etimología de palabras tan antiguas es algo que en estos momentos no puedo responderte, tendría que investigarlo. Imagino que ciertamente hay subjetividad, dados los escasos escritos de la antigüedad, no se puede formar un corpus como con lenguas actuales, de las que se tiene mayor registro. En cuanto al cambio de la forma de la palabra resulta evidente y natural para mi, que he estudiado fonética e historia de las lenguas (germánicas) pero tal vez debiera haberlo explicado más. Respecto a lo de “flamma” me pareció bastante creíble, aunque quizá no sea cierto y tengas razón, no sé mucho latín/griego (estoy tratando de solucionarlo) pero pensé que si se tratase de léxico común, habría palabras parecidas en otras lenguas indoeuropeas más allá del ámbito mediterráneo. “Flamma” está sin duda en mi diccionario de latín, pero puede ser un préstamo del griego perfectamente, la primera opción que me da es “ignis”, que es la única que esperaba. Tampoco da ninguna aclaración. Igual tu tienes algún diccionario mejor que el mío que nos saque de dudas.

       

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